Encuentro Anual de Mujeres

Cuando nos encontramos, crecemos juntas

Así vivimos nuestro Encuentro Anual de Mujeres. Ver Video

Como cada año, reunimos a las mamás que participan de los distintos espacios de la Fundación para compartir una tarde diferente. Una tarde para salir de la rutina, encontrarnos con otras mujeres y regalarnos un tiempo para nosotras.

Nos recibió la naturaleza, con sus silencios, sus colores y su invitación a caminar más despacio.

Entre senderos, charlas y sonrisas fuimos compartiendo historias, experiencias y miradas. Algunas mujeres se conocían desde hacía tiempo. Otras se encontraban por primera vez. Muy pronto descubrimos que todas teníamos algo para aportar y mucho para aprender unas de otras.

Hubo momentos para reflexionar, para escucharnos con atención y para descubrir cuánto valor tiene detenerse un instante y compartir lo que vivimos cada día. También hubo tiempo para reírnos, disfrutar de una comida saludable y simplemente estar presentes, sin apuros.

Participar sin hijos e hijas fue parte importante de la propuesta. No para alejarnos de la crianza, sino para fortalecer algo que también la hace posible: nuestro bienestar, nuestros vínculos y nuestra capacidad de seguir acompañando con energía y confianza.

Porque cuidar también implica cuidarnos.

Implica hacer espacio para nuevas amistades, ampliar nuestras redes de apoyo, aprender cosas nuevas y disfrutar de momentos que nos ayudan a renovarnos.

En la Fundación creemos que los niños y las niñas crecen rodeados de vínculos. Por eso, además de acompañar sus primeros años de vida, trabajamos para fortalecer a las familias y a las comunidades que forman parte de su entorno cotidiano.

Este encuentro fue una expresión concreta de esa convicción.

Cada conversación compartida, cada nueva amistad y cada momento vivido juntos fortalecen esa red de cuidado que acompaña a las familias y amplía las oportunidades para la infancia.

Nos volvimos a casa con el corazón agradecido.

Con nuevas historias para recordar, nuevos aprendizajes y la alegría de haber compartido una tarde que nos permitió conectar con otras, con nosotras mismas y con todo aquello que nos hace bien.

La Fundación está presente desde el comienzo de la vida, acompañando a niños, niñas y familias. Y sabemos que cada vínculo que se fortalece, cada encuentro que genera confianza y cada comunidad que crece unida amplía las oportunidades para la infancia.